
No había top manta, ni internet y dinero lo justo, con lo que tener un cassete o disco de aquellos era todo un lujo.
Pero, los cuando aquello niños de Colindres, aprendimos una lección, no hacia falta irse a la movida madrileña para escuchar buena música, en nuestro pueblo marinero también había unos jóvenes que tocaban y no lo hacían nada mal, aquel grupo rompía moldes en toda la zona y se llamaba Salitre.