
Al final no cayó ni gota y todos pudieron disfrutar de una ruta en compañía de familiares y amigos. Destacar la belleza de Orbaneja y los coloridos y matices de los arboles ribereños en plenitud de su esplendor (avellanos, robles, castaños, nogales etc.). Al final, recuperación de fuerzas en Polientes la capital de Valderredible. Y a repetir pronto.